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lunes, 25 de abril de 2016

Asociación Pensamiento Penal presenta Amicus en la causa de Ana Zerdán

APP se presentó como amicus en la causa de Ana Zerdán y pidió la desvinculación de los imputados

Fundamentos del AMICUS presentado por APP:
VIOLACIÓN DE GARANTIAS CONSTITUCIONALES
1.- AUSENCIA DE PRUEBA DE CARGO. LA INOCENCIA DE LOS ACUSADOS:
La sola lectura de la causa –a la que tuvimos acceso– refleja que no se ha reunido un estándar probatorio suficiente para que Juan Carlos y Juan Manuel Aguirre sean sentados en el banquillo de los acusados, ya que no existe una sola prueba directa que los vincule con el homicidio, o insinúe que alguno de ellos estuviera en la escena del crimen.
2.-PROHIBICIÓN DE DOBLE PERSECUCIÓN (NE BIS IN IDEM):
La promoción de un nuevo juicio en estas condiciones (con relación a un hecho por el cual fueron absueltos), trasgrede la prohibición de doble persecución (ne bis in idem); cuestión sobre la que se ha expedido la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el caso “Sandoval” (CSJN, 31/10/2010), ocasión en la que se remitió a la disidencia de los jueces Petracchi y Bossert en la causa “Alvarado”, resuelta el 7 de mayo de 1998.
3.-GARANTÍA DEL PLAZO RAZONABLE:
El escenario descripto es violatorio de la garantía del plazo razonable, que asegura que toda persona sometida a un proceso penal tiene el derecho de obtener en un tiempo prudencial una respuesta jurisdiccional definitiva que ponga fin a su estado de incertidumbre frente a la ley y la sociedad (artículos 9.3 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el artículo 16.6 de la Convención sobre los derechos de los Migrantes, artículo 7.5 de la Convención Americana de Derechos Humanos, entre otros).
4.-VIOLACIÓN DEBIDO PROCESO:
Por disposición del Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Río Negro Juan Carlos Aguirre y Juan Manuel Aguirre Taboada deberán afrontar otro juicio. Persiguiendo la economía procesal, se dispuso que las pruebas producidas en el debate anulado se utilizaran en el nuevo juicio, ya que fueron filmadas. Esto significa que los nuevos jueces verán videos en lugar de percibir la prueba en forma inmediata. Así se perderán gestos, posturas, silencios y hasta palabras cuando la cámara decida tomar a otra persona distinta a los testigos. Ello por solo citar un ejemplo de lo que podría ocurrir. La reedición de un juicio mediante la simple vista de videos viola los principios del debido proceso, el cual exige un juicio oral, público, contradictorio, continuo y donde se garantice la inmediación. En síntesis, será un intento de juicio, que poco tendrá de constitucional y debido.

martes, 5 de abril de 2016

APP Asociación Pensamiento Penal, ingresa formalmente en esta causa

Por medio del presente comunicado  http://www.pensamientopenal.org.ar/app-frente-al-nuevo-juicio-a-juan-carlos-y-juan-manuel-aguirre-taboada-por-el-homicidio-de-ana-zerdan/ APP  hace su arribo a la causa del asesinato de Ana. Ahora, en este juego político y judicial, me siento mas apoyado; sumándose así a la excelente representación del Dr Juan Pablo Piombo, quien en reiteradas veces ha dejado expuesto lo insustancial de todo este proceso, destacándolo en sus escritos, como así también en los medios regionales.

Aqui el texto presentado hoy: 


La Asociación Pensamiento Penal expresa su profunda preocupación frente a la decisión de promover un nuevo juicio en contra de Juan Carlos y Juan Manuel Aguirre Taboada por el homicidio de Ana Zerdán, del cual ya habían sido absueltos el 13 de mayo de 2008.
El homicidio de Ana Zerdán ocurrió el 18 de septiembre de 1999 en Cipolletti, Río Negro. La bioquímica fue hallada muerta en el baño de su laboratorio por su pareja, Juan Carlos Aguirre, quien fue sometido formalmente a proceso junto a su hijo, Juan Manuel Aguirre Taboada, a comienzos de 2001.
Desde entonces, fueron detenidos, liberados, vueltos a detener, hasta que el 6 de febrero de 2008, siete años después, comenzó el debate que al cabo de tres meses llevó a que la Cámara en lo Criminal Segunda de Cipolletti los absolviera, no sin antes poner de relieve un sinnúmero de irregularidades ocurridas durante la instrucción, además de la vulneración las diversas garantías constitucionales de los acusados.
El 9 de septiembre de 2009, el Superior Tribunal de Río Negro –con la misma integración que durante la investigación preliminar revocó una falta de mérito que determinó el auto de procesamiento de los Aguirre– anuló el debate y dispuso que se integrara un nuevo tribunal para que se realizara otro juicio. Esta cuestionable decisión fue impugnado sin éxito por la defensa.
A siete años de la decisión del máximo órgano judicial de la provincia y a más de dieciséis desde que ocurrió el hecho Juan Carlos y Juan Manuel se encuentran próximos a enfrentar un nuevo juicio oral por un hecho por el que ya habían sido absueltos y cuya pena en expectativa es la más severa que prevé la ley: la prisión perpetua.
La situación descripta es violatoria de la garantía del plazo razonable, que asegura que toda persona sometida a un proceso penal tiene el derecho de obtener en un tiempo prudencial una respuesta jurisdiccional definitiva que ponga fin a su estado de incertidumbre frente a la ley y la sociedad.
Este derecho, que ha sido reconocido por el derecho internacional de los derechos humanos, como así también por numerosos precedentes de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (Mattei, Mozzatti, Todres, entre otros), se encuentra significativamente vulnerado en este caso. Sobre todo, si al margen de los dieciséis años de proceso con lapsos de detención a cuestas, se repara en que desde los últimos seis años pesa sobre Juan Manuel la obligación de acudir con habitualidad a un Patronato de Liberados y la prohibición de salir del país. Parafraseándolo, estará libre, pero encarcelado por el derecho. Insistimos, hace dieciséis años.
La promoción de un nuevo juicio en estas condiciones (con relación a un hecho por el cual fueron absueltos), trasgrede la prohibición de doble persecución –ne bis in idem–; cuestión sobre la que se ha expedido la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el caso “Sandoval” (CSJN, 31/10/2010), precedente que es ineludible aplicar en este caso, ya que en ese precedente la Corte revocó una condena a prisión perpetua que había tenido lugar en un segundo juicio que se celebró luego de que el propio Superior Tribunal de Río Negro –al igual que aquí– se ocupara de anular el debate y el veredicto absolutorio previo.


Pero esto no es todo.
Sin perjuicio de este cuadro de profunda vulneración de derechos, la sola lectura de la causa –a la que tuvimos acceso– refleja que no se ha reunido un estándar probatorio suficiente para que Juan Carlos y Juan Manuel Aguirre sean sentados en el banquillo de los acusados, ya que no existe una sola prueba directa que los vincule con el homicidio, o insinúe que alguno de ellos estuviera en la escena del crimen.
El requerimiento de juicio se apoyó en una huella dactilar que se halló en la mochila del baño y que se atribuyó a Juan Carlos; como así también, en la circunstancia que Juan Manuel entregó en el inicio de la investigación, y a pedido de la policía, un juego de llaves del auto con el que Ana Zerdán había ido al laboratorio y que, de acuerdo a los dichos de una testigo, no eran otras que las que utilizaba normalmente.
Sin embargo, durante el debate se descartó a través de un equipo de especialistas chilenos la idoneidad y solvencia del examen dactiloscópico, al tiempo que se puso en tela de juicio la imparcialidad y conducta proba de los peritos que habían llegado a esa conclusión. Respecto del juego de llaves que se halló en poder de Juan Manuel –en rigor que él mismo aportó– no solo se corroboró que no se mantuvo adecuadamente la cadena de custodia, sino también que había otros juegos de llaves y que él utilizaba el auto con frecuencia. De manera que si no cae por su propio peso, cuanto menos puede ponerse en verdadera crisis la hipótesis acusatoria.
Fuera de estos supuestos elementos de prueba, la acusación solo se sostiene en conjeturas y elucubraciones que no pueden prosperar en un juicio penal. Menos cuando está en juego una pena privativa de la libertad de esta naturaleza – prisión perpetua–.
En estas condiciones, donde se verifica un escenario de singular vulneración de derechos, a la vez que luego de dieciséis años no se ha reunido un estándar probatorio adecuado para llevar a juicio a Juan Carlos y Juan Manuel Aguirre Taboada, exhortamos públicamente al representante del Ministerio Público Fiscal, Marcelo Gómez, y a los integrantes de la Cámara Segunda en lo Criminal de Cipolletti, Julio Sueldo, Santiago Márquez Gauna y Florencia Caruso, que dispongan lo que fuere menester para cerrar este caso, sin celebrar el debate, de manera de no continuar conculcando las garantías constitucionales de los acusados, el derecho o eventual expectativa de la sociedad rionegrina por averiguar la verdad y encontrar a los responsables de este crimen, evitando posibles responsabilidades al Estado argentino por las notorias violaciones a elementales derechos civiles.
Buenos Aires, 5 de abril de 2016.



martes, 29 de septiembre de 2015

Video: el Diario la Mañana del Sur se hace eco




Ayer lunes, el Diario La Mañana de Neuquèn realizò una nota acerca del video que subì hace unos dìas realizado en la Plazoleta Ana Zèrdàn en la ciudad de Cipolletti con motivo de un nuevo aniversario de su asesinato..

Leer nota y Video

Gracias por la difusiòn!

lunes, 21 de septiembre de 2015

Juan Carlos Aguirre habla con Diario Rìo Negro


Durante todos estos años muy pocos periodistas, investigadores e incluso jueces y abogados, han ahondado profundamente en esta causa, pues se vive bajo esta actual demanda continua de violencia, y asì una causa va tapando a la otra con sus pormenores, sus puntas investigativas y la superabundancia de hipòtesis en cada una de ellas.

Juan Cruz Garcìa ha optado por ir tras algo mas que la mera nota informativa en cuanto al asesinato de Ana Zerdàn. Asì como me  entrevistò el año pasado, ahora ha interpelado a mi padre y esta nota se ha publicado en la ediciòn del 19 de septiembre pasado.
(leer:Reportaje a Juan Carlos Aguirre)


                       ¿Qué le diría a la gente que piensa que usted es un asesino?
                             "Nada. Ya no me interesa lo que piensa la gente. 
                              Yo camino por Cipolletti y  me aguanto las malas miradas"

Algunas de las frases de mi padre:

"Dicen que es un caso complejo, pero lo hicieron complejo. Pusieron papeles sobre papeles cuando no había nada. Pandolfi (el abogado de la querella) manejó todo. Porque tenía un poder omnímodo sobre la Justicia y la gente. Él manejó todo y eso lo voy a recalcar"

Acerca de Ana, la justicia y yo:

–¿Cómo la recuerda?
–Era una mujer muy especial y siempre iba al frente. Tenía un hogar muy humilde en Salta. Era buena mujer y de la nada llegó a ser bioquímica. Ambiciosa. Se buscó las mejores amistades acá y también vivía para los pobres.
–¿Por qué habla ahora?
–Lo hago por Juan Manuel. Fui ingenuo. Creí en la Justicia y me demostró lo contrario. Al principio no nombré abogados porque no tenía nada de que defenderme. Y mis amigos policías me decían 'Juanca, buscá a un abogado, te están investigando'.
–¿Tiene miedo de volver a la cárcel?
–No tengo miedo porque no tienen nada en nuestra contra. No somos culpables. Buscaron durante un año y pico, me seguían, lo seguían a Juan Manuel. Pero nunca encontraron nada.
                                            en el juicio del 2008
Sobre la contaminaciòn del agua:
–¿Cuál es su hipótesis?
–No me lo saca de la cabeza nadie: fue un sicario. No robaron nada y el caso es igual a las otras muertes: la masacre del laboratorio y la de Diana del Frari. Creo que fue por la investigación que hacía Ana, que me enteré después. Desde 1998 hacía estudios sobre muestras de sangre tomadas a los habitantes de Añelo y del El Chañar. Allí el agua podría estar contaminada por metales pesados derivados del petróleo.
                                             -----------
Padre: Gracias por tus huevos, por exponerte vos, cultor de bajo perfil a toda esta torta de cumpleaños en donde somos los muñecos imperecederos pudrièndonse sobre un expediente que no nos incrimina. ¡Puta justicia barnizada con el color del dinero!

domingo, 13 de julio de 2014

Cipolletti, capital nacional del Perejil

Estoy aquí, en el ojo de la tormenta. Tiene Cipolletti el triste destino de secundar a Ciudad Juárez (México, frontera con Estados Unidos) en la brutal matanza de montones de mujeres; crímenes que en su mayoría, como el de Ana Zerdán, nunca han sido resueltos.
Como en muchos lugares la opinión pública necesita calmar sus ansias de stop a la violencia, y la garantía que alguien siempre pague por estos crímenes (sea o no culpable) garantiza el sueño de los inconscientes.
Negar estos hechos usando como única arma la "justicia" a toda costa como pedido popular es el mismo yerro que se comete al no aceptar un fallo jurídico inapelable. Ya se hizo con David Sandoval, ya se ha buscado hacer con Juan Carlos Aguirre y quien suscribe, y ya se intentará y se ha intentado con un montón de perejiles mas, y sabemos, eso no cambiará.









La misma violencia que mata suele ser la misma violencia que condena, pues las ansias de sentirnos "seguros" nunca terminan por calmarse, y generalmente no alcanzan su cenit con rejas, perros bravos, alarmas, barrios privados y guardias de seguridad, pues siempre es necesario "algo más", algo que nos encandile como el cartelito vigilante que reza: "sonría, lo estamos filmando"
¿Sonreirá acaso el que entre a robar aún estando esa cámara?
¿Dejará de de sonreír aquel que nunca cometería tal delito frente al mismo sistema de vigilancia?

Hace algunos años escribí en esta misma página que las sociedades suelen contentarse con encontrar culpables de los hechos delictivos, pero no necesariamente con encontrar a "los culpables" de esos mismos hechos; lo cual termina por conformar ese extraño y hortaliza adjetivo peyorativo en que se ha transformado la palabra Perejil. Y lo sé porque hablo con la experiencia del que conoce su trabajo; 15 años de antigüedad me avalan.

Días atrás un periodista me preguntaba que enseñanzas me habían dejado todos estos años desde la maldita y violenta muerte de Ana; debo decirte Sebastián que aún las enseñanzas siguen siendo múltiples y las respuestas otro tanto, pero respondiéndote nuevamente, puedo decir que todo esto me ha brindado el desapego. En todo este tiempo la vida me ha llevado, entre tanta mierda, a ser un mas intenso observador, a la inquisición de los ideales que se vislumbran como toda norma social, a los impedimentos que nos exigen que seamos otros y no nosotros, ahí está como muestra el "no te hagas el otro"; pero ser uno, o al menos uno de los tantos yo que cada ser porta dentro de sí, es maxime dífícil si consideramos que la vida exterior nos acapara, que la ropa que portamos vale mas ( y no sólo en términos monetarios) que la propia palabra. ¿Acaso hay alguien que diga" Yo soy" y no acompañe esas palabras con un : basurero, odontólogo, estudiante, borrachín, juglar, ingeniero en sistemas, químico nuclear, futbolista, etc?...y que cada uno marque aquella ocupación que sienta propia

Es aquí en Cipolletti donde me encontró y forzó mi trabajo mas añejo, y a juzgar por los años transcurridos puedo decir que ostento el Doctorado en tal cosa. En una ciudad donde el asesinato de mujeres se ha vuelto norma y no excepción, la exposición me ha levantado de los pelos hacia la cumbre del triste protagonismo fatalista. La demagogia de las masas pide el regreso constante de la vieja tradición de caza de brujas; y mientras tanto, cuando aún conocemos quienes son los sucios poderosos que nos revuelcan a nosotros- el ciudadano común- el regodeo persiste.
Es entonces se enarbola la bandera que juzga en la palabra, pero sin hechos ni pruebas, haciendo que la sangre llegue al río para mejor baño de aquel que ama emitir juicios sin siquiera haberse sentado a estudiar la cuestión que lo lleva a tales veredictos; pero Karma muchachos, que tal cosa puede alcanzarnos a cualquiera de nosotros, pues al que escupe hacia arriba, tarde o temprano le acontece el propio gargajo.



Desde hace 15 años una huella digital hallada en el laboratorio de Ana Zerdán, junto al tipo de nudos con que la amarraron, son las únicas certezas que tiene esta "compleja causa". Con esa misma huella se incriminó a mi padre y luego de 8 años de espera, el 6 de febrero de 2008 (en la primera audiencia del juicio en el que fuimos absueltos) en donde se comprobó que tal huella no pertenecía a Juan Carlos Aguirre, la misma quedó sin ser identificada. Aún cuando varios peritos pidieron se remita a las diferentes policías provinciales del país, aún cuando la cámara segunda las remitió para tal comparación con las bases de datos de dichos organismos, aún a pesar de eso, esta huella no ha podido ser identificada. 6 años han pasado.
Lo curioso es que en ningún momento los abogados querellantes mostraron preocupación alguna en dilucidar tal cosa, como así tampoco se interesó el primer fiscal de la causa, un tal Maggi. Tampoco se interesaron por ella muchos de los "amigos" de Ana, esos mismos que en juicio se desvivieron por comprobar lo equivocado: la supuesta autoría del crimen a manos de mi padre y yo; y sin embargo ahí está, la huella del posible y real asesino de Ana Zerdán.
Esto me lleva a creer, desde hace mucho tiempo, que somos muy pocos los que realmente queremos saber quien mató a Ana, y muchos menos aún los que estamos dispuestos a dar nuestro tiempo y mente a dilucidar tal cosa.
Como dijo Juan Carlos Aguirre ante los medios el 13 de mayo del 2008 en la última audiencia del juicio y luego de ser declarados inocentes del crimen de nuestra querida bioquímica salteña:
                                                                                                                             "Hubo justicia para nosotros pero aún no hay justicia para Ana, y ella todavía no descansa en paz"